Alicia Misrahi

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Liguemos.com

 

  Alicia Misrahi
deBolsillo, 2007
99 historias de amorç

Un álter ego de la autora, que podría ser ella misma, pero no lo es, cuenta cómo se inició en el ciberligoteo (chats, Msn, Meetic y Parship) con el fin de conseguir pareja y formar un hogar.

Puede parecer que las mujeres, si quieren, lo tienen fácil para ligar, pero Sam, la antiheroína del libro, se da cuenta de que no es tan sencillo, como cuenta en sus –a veces- delirantes experiencias y citas con hombres de todo tipo. Y es que la competencia es feroz y, a menudo, el género masculino deja mucho que desear. De ser una novata en el ciberligoteo, Sam se convierte en una experta que comparte con las lectoras los trucos que descubre.

A medida que se sumerge más y más en el mundillo de los ligues por Internet, Sam amplía su campo de acción y narra sus experiencias con el Speed Dating, las agencias marimoniales, el no tan conocido Slow Dating, las reuniones de singles.... ¡Y es que no hay que desfallecer!

Con frescura y humor, pero sin dejar a un lado las preocupaciones reales de quien no renuncia a encontrar el amor de su vida, Sam desgrana una serie de vivencias, citas frustradas, amantes poco o nada idóneos, rechazos y afinidades electivas... Por sus páginas desfilan hombres prepotentes que se pasan la vida juzgando a sus citas y creyéndose los reyes de la creación, inseguros que no saben lo que quieren, hombres que se ilusionan y desilusionan a la velocidad del rayo, amantes divertidos, amantes desastrosos....

Sam lo cuenta todo sin pelos en la lengua en un relato que, aunque es irónico y mordaz, tiene un mensaje muy optimista: es posible, a pesar de los tropiezos, encontrar a tu hombre ideal.

Y, para ello explica sus mejores y peores momentos –y los de sus amigas-, y critica también la actitud de las mujeres.

Un libro lleno de trucos y consejos para salir airoso de este nuevo arte del coqueteo que, aunque irónico y mordaz, tiene un mensaje muy optimista: es posible, a pesar de los tropiezos, encontrar a tu hombre ideal.

Y, mientras tanto, reírse de una misma y de los demás, reconfortarse al ver que una no es la única a quien ocurren toda clase de desatinos y tomar notas de las experiencias ajenas para emprender con más acierto y sin obsesionarse la búsqueda del hombre deseado.

   
 
Soltera no convencida (+)
Técnicas avanzadas de seducción (+)
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